Saturación

[de dónde viene y cómo hacer que se vaya.]

La saturación es eso que sientes cuando ves que no llegas, no puedes, no te da la vida para más, se te olvida dónde narices has dejado las llaves, sospechas que te vendría bien un tercer brazo y/o tu principal fantasía erótica es contratar a un doble para que vaya a la reunión de los lunes mientras tú te quedas en cama con o sin pareja…  

¿Te suena? 

Eso por no hablar de su cohorte de signos físicos: astenia, palpitaciones, erupciones cutáneas, insomnio, sudoración, embotamiento… Todo ello muy chic, como puedes ver. 

La saturación es un enemigo silencioso que queda con frecuencia en nuestro punto ciego… Porque aunque muchos adultos la experimentan (de hecho aumenta con la edad) pocos la identifican como causa de sus males. 

Por lo general, quien paga el pato es el tiempo. A él le toca ser el ogro del cuento. Seguro que tú también oyes a diario eso de que “no tengo tiempo para nada”. Siendo “nada” igual o superior a “las mil cosas que debo hacer” y “tiempo” sinónimo de “horas de vida en las que no duermo y trato de hacer bajar mi montaña de tareas pendientes”. 

Equivocar el diagnóstico es una forma como otra cualquiera de mantener lejos la cura de una enfermedad. Así, si de verdad te crees que el problema es la falta de tiempo, llegarás, en un alarde, a la conclusión de que lo que «tienes que hacer» es «aprender a gestionar el tiempo». 

«Yo, es que me organizo fatal. Pierdo mucho el tiempo». No sabría decir cuántas veces habré oído yo eso en consulta o en el autobús, si a eso vamos… Pero son muchas, más de diez, para que me entiendas…

Tal vez eso explique el furor por las apps de productividad o el éxito de los cursos de gestión del tiempo. Pero como el tiempo no es el verdadero culpable, aprender a gestionarlo no va a diluir tu saturación. 

Te lo juro por Snoopy.

Que no aproveches el tiempo es cortesía de la saturación, querido compañero de fatigas. Para que me entiendas: es la parada final de tu problema, no el origen.

Bueno, ¿y qué hacemos entonces? Hombre, lo primero sería que entendieses qué produce en verdad la saturación, así tus posibilidades de curarla mejorarían escandalosamente. 

Como nos gusta ayudar y serte útiles, en este video-thinking te contamos de dónde viene y cómo hacer que se vaya de tu patio mental Doña Saturación, viuda de Pérez. Esa a la que no recuerdas haber invitado pero que ya forma parte del mobiliario.  

Dale al play y nos vemos en los comentarios. 

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7 comentarios

  1. Hola, pues me parece muy realista el contenido. Por lo menos, a mi me ocurre con bastante frecuencia. En fin, que me han gustado mucho los vídeos que he visto de ARQ. Quiero aprender a gestionar los cambios, soy realmente muy malo en eso. Saludos cordiales

    • Emilio, qué bien que quieras aprender! Sigue en el camino que tenemos mucho que explicar y al final, verás cómo esto del cambio no es algo brujo, sino algo que se aprende y se llega a dominar.

  2. Y no pasa también que los sís te los estás poniendo tu mismo?? Muchas veces me veo con un montón de cosas por hacer que me saturan pero sólo son para mí, no tienen que ver con los demás.

    • Si, claro, los síes también pueden ser cosa interna. En esos casos pueden pasar dos cosas: o bien detrás de esos síes que crees que son «sólo para ti» hay personas a las que quieres impresionar de algún modo o bien se trata de que una parte de ti quiere algo de «otra parte de ti». Tenemos muchos roles distintos que coexisten en nosotros. A lo mejor el rol «trabajador» le está pidiendo favores al rol «hombre que descansa como Dios manda». Bueno, es largo de explicar, a lo mejor haré un vídeo o un artículo sobre ello. Pero más o menos, por ahí va la cosa.
      Gracias por compartir y por pensar, Dani.

  3. Totalmente cierto que el cúmulo de síes nos satura. Hasta aquí he llegado. Me pongo ahora mismo manos a la obra. Gracias Glòria por tus consejos!!

  4. Hola Gloria, me encantan tus publicaciones.
    Creo que los sies en mi caso, muchos son propios, porque quizás, como decís, es querer mostrar que uno puede (o lo intenta) pero también me pasa que me cuesta bastante delegar tareas por numerosas razones (excusas?), y en esa saturación pierdo el sentido de las prioridades.
    Abrazo y muchas gracias.

  5. Vaya hombre… entro en la web y me encuentro con esto… me encata porque es lo que tiene la vida Te enseña lo que necesitas. Pues SI esto me está pasando, como no lo he visto??? Gracias Gloria porque, no se como te lo haces, pero estás ahí para ayudarme. A parte de los sies que me ponen yo me pongo algunos internamente. Así que voy a practicar la organización de ellos. De verdad que son un engorro. Gracias de nuevo!

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